Reformas necesarias y urgentes que ojalá algún candidato o coalición que aspire al gobierno debiese tener presente si aspira a ser realmente un aporte para el país…

Si alguna vez pudiese influenciar de alguna forma una reforma importante en Chile…

Consideraría dos ejes centrales, a fin de alivianar la carga a un Estado cada vez más pesado…

Seguridad Social.

El sistema ISAPRE y AFP debiese ser el principal enemigo a eliminar si buscamos terminar con una vejez ridícula y desvalida para los que forjaron los cimientos del país en cualquiera que sea su área de desempeño. Que el Estado se haga cargo de PBS demuestra que el sistema AFP es insuficiente, en definitiva, la capitalización individual es teórica, pues existe una “mega-caja” que se hace cargo de quienes no cotizaron nunca y cumplen determinado requisito etáreo.
Hacer que los independientes coticen obligatoriamente en tres años más es equivalente a mantener por tres años el respaldo a un sistema que en origen es un fracaso como tal.

Algo similar pasa con el sistema de salud chileno, el que, de manera eficiente apeló al “clasismo” del “emergente” que no es más que un prejuicio mal entendido de un picante que vive de un sueldo. Lo gracioso es que ser parte de una ISAPRE da status, francamente ridículo. Como el gran abogado y profesor de la primera cátedra de economía en mi carrera dijo, “la economía tiene mucho de psicología”. Sin embargo sólo se requiere un silogismo básico para hacer que el gran grupo de trabajadores chilenos, esos que no pasan de una renta de $400.000 pesos mensuales, y que la gran mayoría de quienes tienen un contrato y cotizan pertenecen a él, aunque lo nieguen… Se reduce a lo siguiente

Todo el que pertenece a FONASA es “flaite”
No perteneces a FONASA, (perteneces a una ISAPRE)
No eres flaite

Lo patético del silogismo anterior es que ese ánimo aspiracional se mantiene mientras no existen hijos, mientras se es joven y mientras no se enferma el cotizante o va poco al médico, por ende paga por un servicio que no usa y la ISAPRE se ríe de cotizaciones “por status”, que podrían engrosar la capacidad de pago de un bien raíz a través de un crédito hipotecario por ejemplo, para que ese personaje deje de pagar un arriendo por tener un plan de ISAPRE por si se ahoga en el mar lo vayan a buscar en helicóptero. Simplemente ridículo. Luego, cuando se da cuenta de que en un país como Chile, sino se cuenta con los medios sociales necesarios va a seguir en su cubículo con quizás más paneles a su alrededor, decide tomar la decisión “inteligente” y se cambia a FONASA porque ya tuvo hijos y su plan preferido es inalcanzable con la renta que básicamente no ha aumentado mientras se hizo viejo y ahora sí va al médico, ahora, paga 3 veces más por el bono, pero estuvo en una ISAPRE, simplemente patético, ahh, y del helicóptero, nunca lo fueron a buscar, porque nunca tuvo tiempo para ir a la playa, porque en verano renegociaba sus créditos para poder pedir plata prestada para hacer frente a marzo…

El chileno patético es el culpable de todo, ese que no se queja siquiera, pero que no se da la molestia de analizar las cosas desde una perspectiva objetiva.

Educación y formación de los elementos que trabajan para el Estado

Nuestros universitarios son altamente heterogéneos, y eso está muy bien, pero, no se debe confundir lo anterior con tener una preparación carente de conocimientos básicos versus los que sí tienen en teoría, competencias básicas adquiridas durante su formación universitaria de pregrado. Sobre ese punto se ha discutido bastante y se han planteado teorías que van incluso a la génesis del sistema en Chile con Andrés Bello calificado de elitista y con un Pinochet de mercantilista de la educación, pasando por los 20 años de Concertación que consolidaron el “modelo de negocio” “impuesto” por la dictadura para algunos, gobierno militar para otros. Para mi, no fue ninguno de los dos, sino que más bien, un gobierno técnico, basado en doctrinas de las cuales no había una comprobación empírica con sociedades como la chilena y que condujo a las desigualdades que hoy existen pero que derivan entre otras cosas del ánimo natural del ser humano de acumular riqueza y ambición. Custodiado por unas FFAA compuestas por elementos que paso a analizar en el siguiente párrafo.

Ahora bien, respecto a la preparación de las escuelas matrices de las FFAA puedo plantear que, quizás, resulta suficiente en la oficialidad, con una tradición familiar, la que parte de la base de que sus elementos “conocen” el “como es” y son de alguna manera parte de la “familiai militar” de larga tradición en Chile (sic).

La preparación de cualquier otro estamento es básica, mínima y en muchos casos insuficiente. Basta ver a “pendejos” de 18 años dirigendo el tránsito, que siempre vieron en su futuro usar un arma, ya sea para proteger al narcotraficante de moda en la población o para “resguardar el orden y la seguridad pública” pero no de la población como en el caso del narcotraficante que menciono, sino de la sociedad toda y por mandato legal, de rango constitucional.

Las policías chilenas requieren un análisis mayor, pero basta con analizar la torpe escisión de la actual PDI, antigüa PICh, de las filas de Carabineros de Chile. Que ha traído más problemas que beneficios, celos “profesionales” y muchos confictos a la hora de lograr el real cumplimiento de sus funciones, obedecer y hacer ejecutar tanto resoluciones judiciales, mandatos legales o las instrucciones que en derecho procedan. Sin embargo, sus filas están llenas de elementos de sectores humildes, que no pudieron estudiar por los motivos tan de moda en Chile hoy en día y que, al igual que en el caso del narcotraficante, siempre se vieron trabajando con un arma al cinto.

Lo triste es que el resto de las ramas de las FFAA no son más que un fiel reflejo de los ejemplos citados.

Dato aparte.

La reforma que creó el actual sistema de pensiones DL3500 del 13 de noviembre de 1980, excluyó a los integrantes de las FFAA lo que de alguna manera, y mirando hacia atrás, podría haber sido interpretado como una “crónica de una muerte anunciada”, ya que no resultaba sostenible con los 5 minutos de vida que esos funcionarios le dedican a trabajar…

Conclusión

El problema de fondo está en que, si bien se eliminaron las cajas, que existían antes del DL 3500, por motivos más que atendibles, entre ellos, lo insostenible del modelo vigente a la fecha, en términos meramente matemáticos. La solución a ese problema fue peor, ya que condujo a que, el Estado, quién a través de esa reforma “legal” se sacó de encima la responsabilidad de, hasta, administrar esos cuantiosos recursos, que por lo demás, financian la inversión en Chile hoy. Ha vuelto a hacerse cargo del ya demostrado fracaso del modelo vigente, lo que me hace pensar, matemáticamente, ¿ahora se gasta más que antes? y la respuesta no puede ser otra más que un sí rotundo, ya que, la PBS la paga íntegra el Estado, además de financiar la vida de ocio de muchos integrantes de las FFAA que en 120 años no han hecho uso de un fusil para nada, y cuando debieron hacerlo demostraron su catolicismo debajo de la sotana del cardenal Samoré.

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